miércoles, 1 de septiembre de 2010

Dolor de rodilla. Entenderlo y tratarlo

Diseño y función de la articulación de la rodilla


La rodilla es una articulación con 3 compartimentos: uno interior (medio) y uno exterior (lateral). La rótula (hueso al frente de la rodilla) se une con el fémur para formar un tercer compartimento. El fémur (hueso del muslo) se une con la tibia (hueso de la espinilla) formando la articulación principal de la rodilla.

La articulación de la rodilla está rodeada por una cápsula con ligamentos que unen el interior y el exterior (ligamentos colaterales) y que también se cruzan dentro de la articulación (ligamentos cruzados) estos ligamentos proveen estabilidad y fuerza a la rodilla.

El menisco es un cartílago grueso que está aprisionado entre los dos puntos de unión formados por el fémur y la tibia. El menisco actúa como una superficie suave para el movimiento y absorbe la carga del cuerpo de la rodilla para arriba cuando estamos de pie. La articulación de rodilla está rodeada por saquitos llenos de fluido (bolsas) que sirven de superficies para reducir la fricción de los tendones.

Debajo de la rótula existe un tendón de gran tamaño (tendón rotuliano) que se agarra al frente del hueso de la tibia. Existen además grandes vasos sanguíneos que pasan a través del área que está tras la rodilla. Los músculos grandes del muslo mueven la rodilla. Al frente del muslo, los cuadriceps son los encargados de extender la rodilla. En la parte de atrás del muslo, los femorales flexionan la articulación. La rodilla también puede rotar ligeramente bajo la acción de músculos específicos situados en el muslo.


La rodilla normalmente se flexiona hasta 135 grados y se extiende hasta 0 grados. Las bolsas (sacos llenos de fluído) sirven como superficies de rozamiento para los tendones para reducir la fuerza de fricción. La articulación está diseñada para soportar peso y cada menisco tiene la función de repartir la carga equitativamente. También tiene la función de sacar fluido de las bolsas para la lubriación de la articulación.

Lesiones, dolores y diagnóstico


Las lesiones pueden afectar a cualquiera de los ligamentos, las bolsas, o los tendones que rodean la articulación de la rodilla. También pueden afectar al menisco, los cartílagos y los huesos que forman la articulación. La complejidad del diseño de la rodilla y el hecho de que que soporta peso de forma activa provoca que esta articulación sea comúnmente una de las que más se lesiona.

Lesión de ligamentos


Un golpe, tirón u otro trauma puede dañar los ligamentos de la porción interior de la rodilla (ligamento colateral medio) o la porción exterior (ligamento colateral lateral) o la interior (ligamentos cruzados). Una lesión en esta área es percibida con dolor inmediato, pero a veces es difícil localizarlo.

Normalmente una lesión en el ligamento colateral se asocia con dolor local al tacto sobre el area de los ligamentos involucrados. Una lesión de ligamento cruzado es percibida dentro de la rodilla. A veces se nota como una sensación de crujido o "pop" en el trauma inicial. Una lesión de ligamento cruzado normalmente es dolorosa en reposo y puede hincharse y sentirse caliente. El dolor se agudiza al doblar la rodilla, poner peso sobre ella o caminar. La severidad de la lesión puede variar siendo moderada (estiramiento menor o rotura de algunas fibras del ligamento) o severa. Los pacientes pueden presentar más de un área lesionada ante un determinado accidente.

Tratamiento

Generalmente este tipo de lesiones se tratan con hielo, inmovilización, descanso y elevación. Suele recomendarse evitar cargar peso en la rodilla lesionada, utilizando muletas para caminar. En algunos pacientes usan férulas para inmovilizar la articulación, reducir dolor y facilitar la curación. La cirugía artroscópica o abierta puede ser necesaria para reparar lesiones severas.

Rotura de menisco


Los meniscos pueden romperse con la fuerza de rotación que se aplica en la rodilla en movimientos bruscos y rápidos. Es común en deportes que requieren reacción rápida del cuerpo (fútbol).

Con la edad se produce una mayor incidencia de esta lesión debido a la degeneración del cartílago. Puede producirse más de una rotura en cada menisco individual. El paciente sentirá crujidos con el movimiento o actividad de la rodilla. A veces se asocia con hinchazón y calidez en la rodilla. A menudo se asocia con bloqueo o una sensación inestable. El doctor puede realizar algunas maniobras durante el examen que pueden proveer de más evidencias de la existencia de una rotura de menisco.

Los rayos X, aunque no pueden revelar una rotura de menisco, pueden utilizarse para excluir otros posibles problemas. La rotura de menisco puede diagnosticarse de 3 formas: mediante artroscopia, artrografia o mediante Imagen por resonancia magnética.

La imagen por resonancia magnética ha reemplazado en gran medida a la artrografía a la hora de diagnosticar roturas de menisco. Normalmente estas roturas se reparan artroscópicamente.


Tendinitis


La tendinitis en la rodilla aparece en la zona frontal bajo la rodilla, en el tendón rotuliano o bien en la zona trasera de la rodilla en el tendón popliteal. Consiste en una inflamación del tendón que a menudo es producida por algún suceso que lo estira, como puede ser un salto. Es por eso que la tendinitis rotuliana también se conoce como rodilla de saltador.

La tendinitis se diagnostica basándose en la presencia de dolor y sensibilidad localizada al tendón.

Tratamiento

En el tratamiento se combina la aplicación de hielo e inmovilización, descanso y medicación anti-inflamatoria. Gradualmente, el ejercicio puede rehabilitar los tejidos en y alrededor del tendón. Las inyecciones de cortisona, que suelen administrarse en otro tipo de tendinitis, suelen evitarse en la tendinitis rotuliana ya que hay informes de riesgo de rotura de tendón debido a los corticoesteroides en este área.

En casos severos puede requerirse cirugía. Puede producirse rotura de tendón, cuando esto sucede puede presentarse sangrado dentro de la articulación y dolor extremo con cualquier movimiento y la reparación mediante cirugía será a menudo necesaria.

Fracturas


Con traumatismos severos, tales como accidentes con vehículos u otros impactos, pueden fracturarse cualquiera de los tres huesos de la rodilla. Estas fracturas pueden ser serias y requerir cirugía.

Situaciones que pueden producir dolor en la rodilla. Tratamientos


El dolor de rodilla puede ser provocado por enfermedades o circunstancias en las que esté implicada la articulación, los tejidos blandos y los huesos que la rodean, o bien los nervios que proveen sensibilidad al área de la rodilla. De hecho, la articulación de rodilla es la que más comunmente se ve envuelta en enfermedades reumáticas e inmunitarias que afecten a varios tejidos del cuerpo (incluyendo a las articulaciones para causar artritis).

La artritis es una inflamación dentro de una articulación. Las causas de inflamación en la rodilla van desde tipos no inflamatorios de artritis como la osteoartritis, que es una degeneración del cartílago de la rodilla, a los tipos inflamatorios de artritis (como la artritis reumatoide o la gota).

El tratamiento de la artritis es dirigido conforme a la naturaleza del tipo específico de artritis. Muchas personas sufren de artritis; el dolor e incomodidad pueden ser tan limitantes que algunos pacientes pueden requerir el reemplazo completo de la articulación. La cirugía de reemplazo a menudo permite al paciente recobrar gran parte de su movilidad.

La hinchazón de la rodilla debida a la artritis puede llevar a una acumulación localizada de fluido en un quiste tras la rodilla. Esto se conoce como el quiste de Baker y es una causa común de dolor en la zona posterior de la rodilla.

Las infecciones del hueso o la articulación raramente son una causa seria de dolor en la rodilla. Los signos de infección incluyen fiebre, calor extremo, calidez en la zona, escalofríos y pueden estar asociados a heridas de punzamiento en el área de la rodilla. Estas infecciones a menudo se diagnostican aspirando fluído de la articulación con una aguja y examinándolo microscópicamente. El tratamiento es a base de antibióticos.

Los tumores en la rodilla son extremadamente raros (sarcoma sinovial, tumores celulares gigantes). Pueden causar problemas ambulatorias con dolor localizado. El tratamiento normalmente requiere cirugía; algunos individuos pueden requerir amputación de la pierna baja. Los tratamientos y cirugías dependen del tipo de tumor.

La calcificación del ligamento colateral en el interior de la rodilla se conoce como síndrome de Pellegrini-Stieda. La rodilla puede inflamarse y se trata con hielo, inmobilización y reposo. Muy infrecuentemente requiere una inyección local con corticoesteroides.

La condromalacia se refiere a un reblandecimiento del cartílago bajo la rótula. Es una causa común de dolor profundo en la rodilla y en mujeres jóvenes puede estar asociada con dolor y rigidez después de estar sentada por tiempo prolongado o subir escaleras o colinas. El tratamiento con anti-inflamatorios, hielo y descanso puede ayudar, pero a largo plazo se logra mayor alivio fortaleciendo los músculos que extienden la rodilla (cuadriceps).

La bursitis normalmente ocurre en el interior de la rodilla y frente a la rótula (bursitis patelar o "rodilla de sirvienta"). Generalmente se trata con hielo, inmovilización y medicación anti-inflamatoria como ibuprofeno o aspirinas y puede requerir inyecciones locales o corticoesteroides así como terapia de ejercicios para desarrollar la musculatura de la parte frontal del muslo (cuadriceps).

El dolor de rodilla de una ojeada


* La rodilla tiene 3 compartimentos: medio, lateral y rotuliano-femoral.

* Las causas de dolor incluyen lesiones, degeneración, artritis, infecciones infrecuentes y raramente tumores óseos.

* Los ligamentos del interior (ligamentos cruzados) y de la zona interior y exterior lateral (ligamentos colaterales) estabilizan la articulación.

* La reparación quirúrgica de una lesión puede implicar sutura, injertos, injertos sintéticos y algunos pacientes requiren el reemplazo total de la rodilla.

* Los rayos x de rutina no revelan las roturas de menisco, pero pueden utilizarse para descartar otros problemas de huesos y otros tejidos. La artroscopia e imágenes de resonancia magnética son los métodos más frecuentemente utilizados para diagnosticar problemas en la rodilla. Ocasionalmente se extrae fluido con jeringuilla.

* La rodilla es una de las articulaciones que con más frecuencia se ve envuelta en enfermedades reumáticas (existen 100 tipos de enfermedades).

Para molestias en la rodilla, puede probarse a fortalecer el Vasto Medial, músculo que alinea la rótula en la posición correcta.
Extraido y traducido de: http://www.medicinenet.com/knee_pain/article.htm

1 comentario:

  1. Hola, me suenan levemente como si faltara poquito de lubricacion en las rodillas cuando hago una flexion completa pero no siento ningun dolor, es normal? a todo mundo le suenan?, tengo 27 años y estoy empezando a ir al gimnasio por ultimo que pruebas medicas me recomiendas hacer de rodillas y de cuerpo en general para prevenir cualquier molestia futura por el gimnasio. Muchas gracas!

    ResponderEliminar

Entradas populares