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jueves, 18 de septiembre de 2014

Mejorar comunicación, evitar malentendidos y peleas




El cómo comunicarnos de forma saludable con nuestra pareja es algo que rara vez se nos enseña al crecer. El resultado es que muchas parejas tienen discusiones acaloradas de manera regular, y que se usan argumentos improductivos que acaban dañando su relación. Este tipo de comunicación crea una actitud defensiva y separación, haciendo imposible que la pareja pueda afrontar de forma unida los diferentes asuntos. Lo que empieza como una conversación acaba siendo una pelea en la que el asunto original se olvida y en la que no se resuelve nada.

La clave para una interacción positiva es la "comunicación limpia". Ser más reflexivos acerca de la forma de comunicarnos y dejando a un lado la retórica que hiere al otro y provoca el comportamiento defensivo, la pareja crea un apartado seguro en el que pueden trabajar sus diferencias de manera respetuosa.

¿Cuáles son los principios de la comunicación limpia? se pueden resumir en 10, y aunque este artículo se centra en la comunicación en una relación romántica, la mayoría de estos principios pueden aplicarse a las relaciones en cualquier área de la vida.

Los 10 Principios de la comunicación limpia


1. Evita palabras de juicio y términos sobrecargados

* Estás actuando de forma infantil

* Oooooh, uuuuuh, ¿no te cansas de esa actitud de "pobrecito yo"?

* Quizás si fueses más hombre, serías capaz de manejar esto.

* Probablemente te sintieses mejor si levantaras ese trasero perezoso y te pusieses a hacer algo.

Cuando estás teniendo una discusión con tu pareja, es muy tentador utilizar palabras y expresiones que sabes que le van a herir o tocar su fibra sensible. Estas frases buscan apuntar sus faltas y minar su autoestima. Y cumplen su misión, pero a expensas de la confianza y la intimidad.

2. Evitar etiquetas globales

Hay dos formas de criticar a alguien: criticando su carácter, o criticando su comportamiento. Al criticar su comportamiento, estás apuntando a algo específico y temporal. Estás apuntando a algo que la persona puede cambiar de forma realista. Pero si atacas la misma identidad de la persona, estás condenando lo que ella es en lo más profundo. Ya no solo hace cosas malas, sino que es una mala persona.

El usar etiquetas globales sobre alguien puede ser muy satisfactorio cuando estás enfadado y parecer totalmente justificable en el momento. Al tachar a la otra persona de incorregible, te absuelves de cualquier posibilidad a ti mismo: "No tendríamos este problema si no fueses tan egoísta".

Pero este tipo de condenaciones del carácter son un anatema para una relación de amor. Harán que la otra persona se sienta herida y se ponga a la defensiva, impidiendo cualquier oportunidad de comunicación. También hacen que la otra persona se sienta inútil, ya que el problema está enraizado en su identidad/personalidad, y cambiar le parecerá imposible. La respuesta más probable será "Lo siento, pero soy así". En definitiva: al usar una etiqueta global, te lavas las manos del problema, mientras que al mismo tiempo tu compañero se sentirá incapaz y sin ganas de hacer nada tampoco...mal asunto cuando se trata de resolver un conflicto.

A continuación damos algunos ejemplos de etiquetas globales y cómo se podrían reescribir de forma que solamente sean críticas específicas.

* Global: Estás tan centrado en ti, y solo te preocupas de ti mismo => Específico: Al olvidarte de mi cumpleaños, me siento como si no pensases en mis sentimientos.

* Global: Eres tan inútil => Específico: Ya se que tienes problemas para bajarte esa aplicación, pero justo ahora, necesito acabar este trabajo. Si no lo consigues, ya te ayudo después.


3. Evitar mensajes con el "tú" acusando


La esencia de un mensaje de "tú" es esta: "Tengo dolor y TU eres quien me lo provocaste". Normalmente además está el subtítulo "Te equivocaste y actuaste mal al hacerme eso". Cuando la gente nos daña, puede ser verdad que tienen toda o casi toda la culpa. Pero si diriges la conversación con la acusación, el instigador enseguida levantará murallas de defensa que harán imposible resolver el problema juntos. Esto no quiere decir que ignores que el otro ha cometido una falta cuando lo ha hecho, simplemente significa utilizar un lenguaje que diga lo mismo de forma diferente, de manera que pueda superar los muros sicológicos y alcanzar el cerebro.

Para hacer esto, reemplaza las acusaciones centradas en el TU, por frases que enfaticen el YO. Es decir, que enfaticen como te sientes cuando tu compañero hace ciertas cosas. A continuación algunos ejemplos:

* TU siempre dejas la casa hecha un asco => Cuando la casa está tan desordenada, me siento estresado.

* TU mal humor está arruinando nuestra relación => Cuando no puedo predecir tus cambios de humor, no estoy seguro de como acercarme, y siento que eso está dañando nuestra intimidad.

* TU siempre llegas tarde, y eso me vuelve loco/a => Me da vergüenza cuando llego tarde a los sitios.

4. Evitar las historias viejas


* Estás siendo ingrato como siempre. Acuérdate de cuando pasé todo el fin de semana limpiando la casa antes de que tus colegas llegaran, y nunca diste las gracias.

* ¿Que no confías en mí? Al menos yo no soy el que fue infiel el año pasado.

* Siempre es la misma cosa contigo. Lo sientes por pasar demasiado tiempo en el sofá, igual que lo sentiste cuando te saliste del presupuesto con la reforma de la cocina o cuando lo sentiste por gastar demasiado en el vestido de la boda.

Cuando estés tratando un problema concreto, atente a ese problema, en lugar de sacar del trastero todos los rencores del pasado para reforzar tus acusaciones. Cuando usas lo antiguo el mensaje es "eres malo/a, eres malo, eres malo, siempre tuviste esa falta y no estás mejorando nada". Aunque hablar de la historia juntos puede ser útil cuando estáis en calma, es preferible centrarse en el presente cuando las cosas se calienten.

La ira toma las referencias al pasado y las usa como arma, en lugar de como fuente de sabiduría.
Resucitar lo antiguo eleva la intensidad de la discusión e invariablemente la mandará en una dirección que no tiene nada que ver con la resolución del problema original. Además tu compañero/a probablemente se sienta herido de ver que no le has perdonado aún el pasado.

5. Evita las comparaciones negativas

* Eres tan irracional como tu madre

* Ninguno de mis ex era tan pegajoso como tú

* ¿Por qué no puedes ser más divertida, como la novia de Juan?

El ser comparado de forma negativa con alguien puede ser muy doloroso. Nos gusta creer que hemos superado las faltas de nuestros padres, así que escuchar "eres como tu padre" sienta como un puñetazo en el estómago. También nuestra identidad se basa mucho en compararnos con otros, y si la persona que amamos nos compara con ellos de forma negativa, hiere nuestra valía. El hacer comparaciones negativas también le dice a tu compañero/a que has estado pensando en alguien más y como esa persona se compara con él o ella. Eso puede provocar heridas y celos.

6. Evita las amenazas


* Si vas a actuar así, no voy a ir contigo a casa de tus padres este fin de semana

* Si no puedes cambiar, entonces quizás deberíamos divorciarnos

* Si no quieres probar cosas nuevas, se de muchas que si querrían

El mensaje básico de la amenaza es: si te portas mal, te castigaré. Es una forma de intentar impulsar hacia el comportamiento deseado, pero, aunque pueda funcionar a corto plazo, el problema de fondo va a quedar sin resolver. Si la otra parte cumple, solamente lo va a hacer para evitar las consecuencias de la amenaza, y si no lo hace, la discusión va a seguir.

Hay momentos en que los casi-ultimatums pueden tener su lugar, pero eso es después de que has agotado completamente cualquier intento de comunicación o compromiso de manera positiva. A menudo la gente recurre a las amenazas como forma fácil de resolver las cosas.

Si tu pareja no quiere satisfacer tus necesidades, busca una alternativa para satisfacerlas tú mismo que no sea una forma de castigo para el otro. Si por ejemplo quieres pasar más tiempo con tus amigos, pero la otra parte no cede ni da su bendición, puedes decir "voy a pasar las mañanas de los Sábados con ellos" y luego hacerlo. Sin embargo, una decisión de castigo podría ser negarte a ir a un concierto al que habías acordado ir con tu pareja para hacer algo con tus amigos.

Puede que al final tu pareja acepte o no esa decisión. Pero la comunicación limpia al menos ofrece la mejor probabilidad de éxito.

7. Describe tus sentimientos en lugar de atacar con ellos


El estado de ánimo puede ser usado como arma. Cuando levantas la voz, te retiras fríamente con hostilidad, adoptas un tono burlón, o empleas el sarcasmo, puedes herir a las personas que amas. Especialmente cuando se trata de comunicarse con mujeres, puede llegar a sorprenderte el hecho de que un tono de voz cortante las puede hacer sentir casi como si las hubieses atacado físicamente. En lugar de eso, esfuérzate por mantener tu voz calmada.

Al hablar sobre lo que te molesta, describe tus emociones tan específicamente como sea posible. De esa forma tu pareja puede escuchar lo que sientes sin sentirse abrumada o acusada por ello. A continuación algunos ejemplos.

* Siento herido mi respeto cuando haces chistes de mi al salir con los amigos

* Me siento celoso cuando veo que envías mensajes a tu ex

* Me siento herido cuando me ignoras al llegar del trabajo

8. Mantén el lenguaje corporal abierto y receptivo


Nuestro cuerpo puede expresar como nos sentimos. Puede que digas que no estás enfadado/a y que quieres hablar las cosas, pero si tu postura y expresión facial dice otra cosa, seguramente lo van a notar. También es probable que adopten la misma postura defensiva que tú, y la discusión empiece mal desde el principio.

Para que las cosas se mantengan amigables, adopta una postura abierta en lugar de cerrada. Cruzar los brazos, tensar la cara, fruncir el entrecejo, poner aspecto de disgusto, apretar los puños, agitarse de forma irritada y girar los ojos son comportamientos que te harán parecer cerrado y hostil, sin ánimo de comunicarte. Crea un lenguaje corporal sincero, que invite a hablar, relajando la cara, mirando a los ojos con calidez, inclinándote un poco hacia delante, manteniendo los brazos sin cruzar, y asintiendo para mostrar que estás escuchando.

9. Utiliza mensajes completos


A menudo puedes pensar que estás logrando que tu mensaje llegue a la otra persona, pero el resultado es un fallo en la comunicación. La otra persona escucha algo muy diferente a lo que estabas intentando decir. Lo que decimos tiene sentido para nosotros porque tenemos el contexto completo en nuestras cabezas. Pero lo que sale de nuestras bocas puede ser solamente un trozo del cuadro completo, un fragmento parcial que es malinterpretado por nuestro compañero/a.

Para evitar esto, esfuérzate por enviar "mensajes completos" al hablar. Un mensaje completo tiene 4 partes:

* Observaciones: Son hechos neutrales, sin juicios o inferencias. Por ejemplo "La casa está desordenada" en lugar de "Me he dado cuenta de que eres un desordenado".

* Pensamientos: Son tus creencias, opiniones, teorías e interpretaciones de una situación. Los pensamientos deben transmitirse como hipótesis, no como si fuesen la verdad absoluta. "Mi idea era... Me pregunto si....Sospecho que.... Me preocupa que...La forma en que yo lo veo es....".

* Sentimientos: Describe tus sentimientos de forma específica, sin culpar al otro "Estoy preocupado por nuestro presupuesto" en lugar de "Tus gastos están fuera de control y me estoy estresando mucho".

* Necesidades/peticiones: A menudo esperamos que nuestro compañero/a sea capaz de leer nuestra mente, pero nadie puede conocer lo que quieres a menos que se lo digas. 

Esto es un ejemplo de un mensaje completo:

"No hemos estado pasando mucho tiempo juntos [observación]. Parece que has estado más ocupada, y no se si eso es solo porque tus clases son duras este semestre o porque no has estado interesada en salir [Pensamientos]. Me he sentido distante de ti y confundido por el estado de nuestra relación [Sentimientos]. Me gustaría que estuviésemos más comprometidos como pareja y saber que piensas de esto [Necesidades].

10. Utiliza mensajes claros


A veces se mezclan demasiadas cosas en un mensaje, o no somos claros. Por ejemplo puedes decir "Esa es una forma interesante de hacerlo" cuando en realidad quieres decir "Lo estás haciendo mal". O por ejemplo decirle a tu esposa: "Al final llegaste, tarde como siempre". Crees que estás haciendo una observación clara, pero en realidad estás mezclando tus pensamientos, juicios y sentimientos. Sería mejor decir: "Te he estado esperando 20 minutos. Parece que te cuesta llegar a tiempo. Cuando me quedo esperando, me siento frustrado y que se me falta al respeto. ¿Podrías esforzarte por llegar a tiempo?"

Una forma de ser poco claro es disfrazando tu mensaje como una pregunta

* ¿Por qué no sacaste la basura ayer?

* ¿Hay alguna razón para que los platos estén aún en el fregadero?

* ¿Por qué no te tomas las finanzas más en serio?

* ¿De verdad crees que es buena idea?

El que pregunta adopta una postura de solicitar información, pero ya sabe la respuesta y muchas veces está haciendo una acusación y mostrando su desaprobación.

Estos mensajes poco claros crean descontento y distancia en una relación. La otra parte puede no saber de seguro a donde quieres llegar, o se puede molestar porque no dices las cosas de forma clara. Expresa tus mensajes claramente.

Traducido y resumido del artículo "The 10 Commandments of Clean Communication" por Brett y Kate McKay.




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