martes, 7 de septiembre de 2010

Internet no es tan importante como creemos

Ha-Joon Chang, nacido en Corea del sur en 1963, es un economista basado en la Universidad de Cambridge y especializado en desarrollo. Es conocido por su visión heterodoxa y ha escrito varios libros. Afirma que la lavadora cambió el mundo más que Internet, y que sobrestimamos la red a la vez que ignoramos sus desventajas.




¿De veras la lavadora ha cambiado el mundo más que Internet?


Cuando valoramos el impacto de los cambios tecnológicos, tendemos a minusvalorar cosas que pasaron hace algún tiempo. Por supuesto Internet es maravilloso, se puede googlear y encontrar la localización exacta de ese restaurante a las afueras de Liverpool o cualquier cosa. Pero cuando te fijas en el impacto sobre la economía, mayormente se encuentra en el área del ocio.

Puede que Internet haya cambiado significativamente los patrones de trabajo de la gente como tú y yo, pero somos una pequeña minoría. Para la mayoría, su efecto está más relacionado con mantener el contacto con los amigos y mirar cosas aquí y allá. Los economistas han encontrado muy poca evidencia de que la productividad haya aumentado desde la revolución de Internet.

¿Y la lavadora produjo una transformación mayor?


Al liberar a las mujeres del trabajo en casa y abolir profesiones como el servicio doméstico, la lavadora y otros elementos del hogar revolucionaron completamente la estructura de la sociedad. Al hacerse activas las mujeres en el mercado laboral han adquirido un estatus diferente en casa. Pueden advertir de forma creíble a sus parejas con el hecho de que si no las tratan bien se van a marchan y vivir de forma independiente. Y esto tiene enormes consecuencias económicas. En lugar de pasar su vida lavando ropa, las mujeres pueden salir y hacer cosas más productivas. Básicamente se ha multiplicado por 2 la fuerza de trabajo.

Pero la lavadora sólo es un elemento. Otros factores han contribuido como la liberación de la mujer, el feminismo, la píldora y todo eso


Sí, pero el feminismo no podría haberse implementado a menos que hubiese una base tecnológica para una sociedad donde las mujeres pudiesen salir a trabajar. Por supuesto no se trata sólo de la lavadora, sino también del agua corriente, electricidad, metales y todo eso.

¿Tendemos a sobrestimar la importancia de las revoluciones en comunicación?


No siempre. La invención de la prensa fue uno de los eventos más importantes en la historia de la humanidad. Pero sobrestimamos Internet e ignoramos sus desventajas. Ahora hay tanta información ahí fuera que no se puede digerir.

En un capítulo de mi libro, hablo acerca del economista americano Herbert Simon, que planteó que el problema ahora es que tenemos una capacidad de decisión limitada más que poca información. Si intentas encontrar algo en internet, es una inundación. Y en términos de productividad, Internet tiene sus inconvenientes. Por ejemplo hace más fácil el escaquearse del trabajo.

Pero ¿qué sucede con la velocidad con la que nos permite hacer las cosas?


Eso se exagera también. Antes del invento del telégrafo en el siglo 19, llevaba de 2 a 3 semanas el hacer llegar un mensaje a través del Atlántico. El telégrafo lo redujo a 20 o 30 minutos (un incremento en velocidad de 2.000-3.000 veces).

Internet ha reducido el tiempo de enviar 3 o 4 páginas de texto de los 30 segundos que hacían falta en una máquina de fax a quizás 2 segundos. Esta reducción está en un factor de 15. A menos que esté vendiendo futuros de inversión, no se me ocurre ninguna situación donde sea realmente importante enviar algo en segundos en lugar de en unos pocos minutos.

¿Importa algo que sobrestimemos la importancia de Internet?


A cierto nivel no. Si pensase que el Sol es el que da vueltas alrededor de la Tierra, no me iba a afectar a mi forma de hacer la compra o de enseñar economía. Pero donde si importa es cuando un montón de gente acepta una política de actuación o decisión de negocios basándose en que es algo conducido por cambios tecnológicos en lugar de decisiones humanas activas.

La idea de que internet está conduciendo a la globalización ha permitido a los jefes de negocios y a los políticos tomar decisiones para su propio interés, porque la gente ha estado dispuesta a aceptar que las cosas tienen que ser así. (Ejemplo: obligación en la práctica de presentar los seguros sociales por internet en el caso de las empresas, ventas sólo por internet, etc.)

Traducido de: http://www.guardian.co.uk/technology/2010/aug/29/my-bright-idea-ha-joon-chang

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Entradas populares